- 13 de julio de 2026
Encontrar financiación sigue siendo uno de los principales obstáculos para muchas startups, emprendedores y pymes. La falta de recursos puede frenar desde el lanzamiento de un proyecto hasta su crecimiento o expansión, pero las alternativas van mucho más allá de los préstamos bancarios tradicionales. Subvenciones, préstamos participativos, fondos europeos o instrumentos de capital riesgo forman parte del amplio abanico de ayudas públicas disponibles para las empresas innovadoras.
Precisamente estas opciones protagonizaron el octavo Summit organizado por la Oficina Acelera Pyme del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana, en colaboración con Levante TV, donde representantes del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), Empresa Nacional de Innovación (ENISA), el Institut Valencià de Finances (IVF) y la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (SEDIA) explicaron qué financiación ofrece cada organismo y qué tipo de empresas pueden acceder a ella.
CDTI: subvenciones y financiación para innovar
El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación centra su actividad en apoyar proyectos con un importante componente tecnológico. Emilio Iglesias, jefe de Área del organismo, explicó que las ayudas se adaptan al momento en el que se encuentra la empresa.
En este sentido, las startups de base tecnológica pueden optar al programa Neotec, que financia hasta 250.000 euros para cubrir prácticamente todos los gastos de la empresa durante sus dos primeros años. Para compañías ya consolidadas existen préstamos para proyectos de I+D que pueden cubrir hasta el 85 % de la inversión, con largos plazos de devolución y una parte no reembolsable.
El CDTI también dispone de líneas específicas para empresas que quieran mejorar procesos, digitalizar su actividad o desarrollar nuevos productos mediante innovación tecnológica.
Iglesias recordó que, en 2025, el CDTI financió cerca de 1.500 proyectos en toda España por un importe próximo a los 1.000 millones de euros, mientras que en la Comunitat Valenciana respaldó 110 iniciativas con una financiación de 27,5 millones. «Lo importante es que las empresas innoven a través de la tecnología», resumió.
IVF: financiación para empresas que desarrollen proyectos en la Comunitat Valenciana
Desde una perspectiva autonómica, la subdirectora de Originaciones y Desarrollo de Negocio del Institut Valencià de Finances, Inmaculada Bea, reivindicó el papel del banco público valenciano como complemento de la financiación privada. «No pretendemos sustituir a la banca, sino cubrir aquellos espacios donde el mercado financiero no llega«, señaló.
El IVF centra buena parte de su actividad en proyectos desarrollados en la Comunitat Valenciana mediante préstamos a largo plazo, con periodos de carencia y condiciones adaptadas a las necesidades de cada empresa. Sus líneas ordinarias alcanzan hasta cinco millones de euros para proyectos de cierta envergadura, mientras que los instrumentos financiados con fondos FEDER están dirigidos especialmente a empresas innovadoras y de reciente creación.
Entre ellos destacan los préstamos participativos en coinversión, que permiten financiar hasta 300.000 euros para startups con apenas cuatro meses de actividad siempre que cuenten con un inversor privado, y los préstamos subordinados, destinados a empresas en una segunda fase de crecimiento, con importes de hasta un millón de euros y plazos de devolución de diez años.
En este punto, Bea recomendó estudiar previamente los requisitos de cada convocatoria y preparar toda la documentación antes de iniciar la solicitud para agilizar el proceso.
ENISA: préstamos sin avales para impulsar el crecimiento
Uno de los instrumentos más conocidos entre los emprendedores es el préstamo participativo de ENISA. Antoni Rondán, técnico de Comunicación de la entidad pública, recordó que la principal ventaja de este instrumento financiero -el único que ofrece esta entidad pública- es que no exige avales personales. «La garantía es el propio proyecto empresarial«, resumió durante el encuentro.
ENISA financia desde 25.000 euros hasta 1,5 millones mediante préstamos con vencimientos de hasta nueve años y amplios periodos de carencia. Además, esta financiación no computa como deuda bancaria, lo que facilita acceder posteriormente a otras vías de financiación.
La entidad financia prácticamente cualquier sector de actividad -excepto el bancario y el inmobiliario- siempre que exista un proyecto innovador y una aportación de recursos propios por parte de la empresa.
La entidad también es la encargada de certificar oficialmente las startups al amparo de la Ley de Startups, un reconocimiento que permite acceder a importantes beneficios fiscales, como la reducción del Impuesto sobre Sociedades al 15 %, mayores deducciones para los inversores o bonificaciones para determinados emprendedores.
La Ley de Startups y la Oficina Nacional de Emprendimiento
El cierre correspondió a Fernando Escobar, subdirector general de Ciudadanía, Talento y Emprendimiento Digital de la SEDIA, quien situó todas estas iniciativas dentro de la estrategia estatal impulsada tras la pandemia para reforzar el ecosistema innovador español.
Escobar repasó las principales medidas incorporadas por la Ley de Startups, considerada pionera en Europa, entre ellas la definición jurídica de empresa emergente, los incentivos fiscales, la simplificación de los trámites administrativos y nuevas medidas para atraer talento internacional, como el visado para nómadas digitales.
Asimismo, puso en valor la Oficina Nacional de Emprendimiento (ONE) impulsada por red.es y con la que colabora nuestra OAP, concebida como una ventanilla única donde emprendedores, startups e inversores pueden encontrar información, asesoramiento y recursos para impulsar sus proyectos, así como el trabajo del Foro Nacional de Empresas Emergentes para evaluar la evolución del ecosistema y proponer nuevas políticas públicas.
Elegir la ayuda adecuada según la fase de la empresa
Uno de los mensajes que dejó el encuentro es que no existe una única fórmula de financiación válida para todas las empresas. Las startups que comienzan su actividad suelen encontrar mejores opciones en subvenciones o préstamos participativos, mientras que las compañías más consolidadas pueden acceder a préstamos para proyectos de innovación, digitalización o expansión.
Los cuatro ponentes coincidieron en un mismo mensaje: las oportunidades de financiación pública son hoy más amplias que hace unos años, pero conocer qué instrumento encaja mejor con cada proyecto resulta determinante para aumentar las posibilidades de éxito.
Desde subvenciones para desarrollar tecnología hasta préstamos participativos sin avales o fondos de capital riesgo, el ecosistema público ofrece un abanico de herramientas diseñado para acompañar a las empresas en cada etapa de su crecimiento.
“Las Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de más de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiada por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.”
