- 4 de mayo de 2026
El plató de Levante TV volvió a acoger este miércoles 22 de abril un nuevo Summit -en este caso el quinto- de la OAP 25/27 del COIICV, una iniciativa impulsada por la Oficina Acelera Pyme del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana (COIICV) que se centró en emprendimiento para startups, perfil del emprendedor, metodología agile y distintas aplicaciones para empresas emergentes. Una cita de lo más interesante que reunió a seis voces del ecosistema innovador con un objetivo común: ofrecer una visión clara, práctica y accesible sobre cómo crear, hacer crecer y consolidar proyectos. El encuentro, conducido por Silvia Tomás, directora de Relaciones Institucionales de Prensa Ibérica en Valencia, fue hilando ideas que, aunque diversas, acabaron conectando en un mismo mensaje: emprender hoy exige adaptarse, colaborar y aportar valor real.
Generar valor real
La primera intervención corrió a cargo de Andrés Soler, Project Manager en Startup Valencia, quien puso el foco en la importancia de cambiar la mentalidad antes incluso de lanzar un negocio. En lugar de dedicar meses a planes perfectos, defendió entender qué necesita realmente el cliente: «lo más importante es comprender qué quiere y por qué está dispuesto a pagar». Desde esa base, explicó cómo las metodologías agile permiten avanzar paso a paso, validando cada fase del producto y evitando errores costosos. Su idea central fue clara: equivocarse rápido y barato es parte del proceso, siempre con el objetivo de generar valor real.
En esta línea, el más joven de la mesa también incidió en que esta forma de proceder y de pensar debe impregnarse en toda la organización. Señaló que empezar con herramientas sencillas, priorizar tareas y asumir que el recorrido nunca será perfecto permite a los equipos avanzar con mayor claridad y menos fricción. «El camino se hace al andar», reiteró, destacando que lo importante es empezar, y, a raíz de ahí, prepararse para transitar un sendero de aprendizaje constante.
Detenerse a observar
A continuación, Jordi Oliver, Business Innovation Manager de S2Grupo, se sumó para aportar una visión muy pegada a la experiencia. Recordó que emprender es complejo y que no todo depende de la idea, sino de la gestión diaria. Aspectos como vigilar el flujo de caja o no perder el foco tras un reconocimiento pueden marcar la diferencia. También destacó el valor de la colaboración en un entorno competitivo: las startups, ágiles por naturaleza, y las grandes empresas, con recursos y conocimiento, pueden complementarse. «Nunca hay demasiado networking», subrayó, insistiendo en que abrirse a otros es clave para crecer.
Además, Oliver puso el acento en la constancia y el análisis del contexto durante cada etapa del proyecto. «No hay leyes absolutas, cada etapa requiere de algo distinto», apuntó, insistiendo en que es clave detenerse a observar para poder tomar decisiones fundamentadas. A su vez, recordó que incluso un buen producto puede no encajar si no es el momento adecuado, por lo que defendió la curiosidad, la organización y el realismo como pilares fundamentales.
Ambición y propósito
El tercer turno fue para Orfeo Balboa, Inversor en startups de impacto en First Drops VC, quien elevó el debate hacia el impacto social y ambiental del emprendimiento. Defendió que crear empresas es una de las formas más eficaces de generar oportunidades y combatir desigualdades. En su intervención, explicó cómo la inversión de impacto busca proyectos que no solo sean rentables, sino que también contribuyan a mejorar el mundo. «El impacto ya no es una tendencia, es la nueva normalidad del capital consciente», afirmó. Para él, la tecnología es la gran palanca que permite escalar esas soluciones y llevarlas más lejos.
Este tipo de inversión, según manifestó Balboa, exige medir de forma rigurosa ese impacto generado más allá del discurso. Habló de conceptos como la intencionalidad, la adicionalidad y la medición como elementos clave para diferenciar proyectos verdaderamente transformadores de aquellos que solo lo parecen y recalcó que apostar por este tipo de cambios no implica renunciar a la rentabilidad, sino combinar ambición económica con propósito.
Una ciudad para emprendedores
Desde el ámbito público, Lucía Calabria, subdirectora de emprendimiento tecnológico en València Innovation Capital, explicó cómo Valencia se está posicionando como un hub de innovación. Asimismo, detalló algunas de las iniciativas que llevan a cabo desde el Ayuntamiento de València para impulsar el emprendimiento, como programas de aceleración, ayudas económicas y espacios para probar tecnología en entornos reales. Más allá de los recursos, destacó la importancia de acompañar a los emprendedores para que no se sientan solos en el proceso y de fomentar vocaciones tecnológicas, especialmente entre las mujeres.
En su intervención, Calabria quiso tomarse unos minutos para remarcar el valor de iniciativas que permiten testar soluciones en entornos urbanos reales. «Ponemos la ciudad a disposición de las startups para que prueben su tecnología», señaló, destacando que esta labor posiciona a Valencia como un laboratorio de innovación. Además, subrayó la importancia de atraer talento internacional y reforzar la colaboración público-privada como motor del ecosistema.
Los ecosistemas de innovación
Por su parte, el Ventures Manager de Plug and Play, Raúl Martín, posicionó su intervención en la creación de ecosistemas de innovación. A través de su experiencia, explicó cómo conectar startups, grandes corporaciones e inversores genera un entorno donde las ideas pueden crecer con mayor rapidez. Subrayó que la innovación no ocurre de forma aislada y que es necesario crear redes reales, no solo digitales, para que surjan oportunidades. La clave, según defendió, está en unir necesidades del mercado con soluciones innovadoras y facilitar ese encuentro.
Martín también profundizó en el papel vital que supone estar presente en distintos mercados para construir relaciones sólidas. «No se puede crear un ecosistema solo online, hay que estar presente y conectar a las personas», afirmó. Asimismo, destacó cómo los programas de innovación y la creación de fondos permiten acompañar a las startups en fases críticas, ayudándolas a crecer y a superar momentos clave de su desarrollo.
El problema de romantizar el fracaso
El cierre de ponencias llegó con la intervención online de Miguel Ángel Díez, Founder & CEO de Startups Institute, quien quiso desmontar uno de los grandes mitos del emprendimiento: la idea de que es necesario fracasar para tener éxito. «Se confunde cometer errores con fracasar, y son cosas distintas», explicó. Mientras que los errores forman parte del aprendizaje, el fracaso -entendido como cerrar un negocio- deja más consecuencias negativas que enseñanzas. En su lugar, apostó por la formación y el aprendizaje estructurado como herramientas para evitar errores innecesarios y aumentar las probabilidades de éxito, sin caer en las redes del gran negocio que se ha creado al romantizar el fracaso.
Para terminar, Díez añadió que gran parte del problema radica en la falta de formación específica orientada a emprendedores, ya que muchas iniciativas formativas están pensadas para directivos y no para quienes crean empresas desde cero. En contraposición, defendió que aprender de la experiencia de otros y apoyarse en metodologías probadas permite reducir significativamente el riesgo, evitando errores que ya han sido cometidos anteriormente. «Se aprende más del éxito que del fracaso, porque puedes replicar lo que funciona», insistió, abogando por profesionalizar el emprendimiento desde la base para reducir riesgos y mejorar las probabilidades de éxito.
Creer en uno mismo
En la recta final, los expertos compartieron mensajes dirigidos a quienes están pensando en emprender. Balboa recordó que dar el paso implica incertidumbre, pero animó a hacerlo acompañado y bien preparado; Díez destacó el valor del ecosistema actual, mucho más desarrollado que hace años, y lleno de oportunidades; Martín apeló a la perseverancia, pues creer en uno mismo es imprescindible; Calabria insistió en aprovechar la red de apoyo existente; Oliver invitó a reflexionar con realismo porque emprender no es para todos, pero quien lo haga debe hacerlo con compromiso, y por último, Soler cerró con una idea sencilla pero poderosa: intentarlo y seguir aprendiendo.
En definitiva, el quinto Summit dejó una conclusión compartida clara: emprender en la actualidad no consiste solo en tener una buena idea, sino en saber adaptarse, rodearse bien de un equipo que sume y construir proyectos con sentido, capaces de generar valor económico y también impacto en la sociedad. Precisamente el mismo impacto que podrá observarse el próximo martes 12 de mayo en el Summit 6: Servicios Cloud. Mejora y productividad, cuyas plazas de inscripción limitadas ya están abiertas para quien desee apuntarse.
“Las Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de más de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiada por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.”
